La ONG CHAP colabora con los niños hospitalizados a través del arte

La ONG Curar Haciendo Arte con Pequeños (CHAP) brinda talleres de plástica libres y gratuitos en hospitales pediátricos. Debido a la pandemia del coronavirus siguen trabajando pero de forma online. Pedro Ortiz, SU presidente, conversó con Conexión Show para explicarnos cómo se organizan. en tiempos de coronavirus

Curar Haciendo Arte con Pequeños (CHAP). Así se llama esta ONG que ofrece talleres de plástica de forma libre y gratuita en hospitales pediátricos. En plena pandemia siguen trabajando y ayudando pero de manera virtual. Pedro Ortiz, presidente de CHAP, charló con Conexión Show para contarnos cómo se adaptaron a los nuevos tiempos de pleno aislamiento social.

Pedro Ortiz explicó que CHAP es una asociación civil sin fines de lucro que lleva 14 años de trabajo en hospitales pediátricos públicos de Capital Federal como el Garrahan, Gutiérrez y el Casa Cuna. “Ahí organizamos en las salas de espera de los hospitales, talleres de arte para darle a los chicos una posibilidad de expresión y de juego en un momento tan angustiante como es la tensión hospitalaria para ellos”, comentó. 

También explicó que “dos programas consistían en salir de paseo” . “Hacíamos salidas cada dos meses, al teatro, a museos y a parques. Y agregó que hay otro programa llamado “Vamos a tu barrio” donde realizaban trabajos solidarios en zonas carenciadass de la Ciudad.

Además, aseguró que la ONG “empezó con un pequeño voluntariado con 3 personas”. Ahora son 36 voluntarios más 4 profesores y 4 integrantes del equipo de institucional. En total 45 personas trabajan desde Chap por un objetivo común: los chicos. 

Con respecto a esta nueva etapa, manifestó: “La coyuntura cambió  mucho nuestra manera de trabajar. Ahora estamos sumando todas nuestras propuestas online. Estamos subiendo dos veces a la semana (miércoles y sábados), distintas propuestas artísticas para que los chicos hagan desde sus casas, desde sus internaciones o si están en tratamiento ambulatorio. Hoy nuestra población se nos ha ampliado fuertemente porque sentimos que estas acciones pueden ser buenas no únicamente para el paciente hospitalario sino para cualquier nene que este atravesando la cuarentena con ansiedad o estrés”.

Pedro Ortiz remarcó que las actividades artísticas que realizan tienen como base dos premisas. Una es que los trabajos sean hechos con materiales sencillos que puedan tener en la casa como papel, fibron, lápiz, tijera y pegamento, tratamos de no movernos de este mundo. Y después que sean propuestas donde el chico le pueda imponer su propia subjetividad, versión, mirada. “Que no sea un mero taller de manualidades donde todos terminen haciendo lo mismo sino abrirle la imaginación, tratar de llevar al chico donde quiera estar. Porque el arte tiene la capacidad de viajar, de volar, de llevarte con la mente a donde quieras”. 

 

Con el entusiasmo que lo caracteriza, describió: “Nos apoyamos mucho en la capacidad de creación de los nenes. En cuanto a los pacientes hospitalarios en su capacidad resiliente, que es la capacidad humana que tenemos todos de salir fortalecidos ante las situaciones adversas”. Y opinó: “De esta situación vamos a salir todos fortalecidos”.

En relación a su conexión con los chicos, su formación y su trayectoria, contó: Soy actor y payaso. Apelé a eso, a mis herramientas de improvisación y a poder generar un vínculo, de poder reírme de mi propio ridículo que eso hace tanto bien a la hora de relacionarse con los chicos. Cuando empecé con esto tenía 24 años y me moví por una necesidad personal de vincularme con el otro, con la acción social, con una acción que tenga que ver con el dar sin recibir nada a cambio”.

Respecto a ese momento clave qué dio origen al proyecto, rescató: “Fue de casualidad, por un amigo que acompañé al hospital Garrahan, conocí ese mundo, quedé deslumbrado por la capacidad de transformación que tiene el arte y todo lo que pueda aportar a la medicina que muchas veces focaliza en el cuerpo y en la psiquis y deja un poco de lado todo lo anímico y lo espiritual.”  Y añadió: “el arte funciona como una puerta de acceso a ese mundo y el nene al sentirse de mejor ánimo, sentimos que puede atravesar más rápido y mejor cualquier tratamiento que tenga que llevar a cabo.

Pedro explicó que “hay payasos, títeres, músicos, voluntarios, cuentistas. Hay un mundo tratando de apuntalar al nene, gente maravillosa”.

“A medida que nos formalizamos como asociación civil, eso nos permitió tener entidad jurídica y salir a pedir ayuda a empresas ya sea con aportes o materiales. Así conseguimos subsidios del Gobierno de la Ciudad, a través del programa Mecenazgo del Ministerio de Cultura de la Ciudad, y apoyo del pequeño donante individual que puede donarnos a través del famoso donar online que eso hace que tengamos independencia y podamos proyectar”. 

 

¿Cómo se sostiene la ONG CHAP? ¿Querés colaborar?

La ONG cuenta con el apoyo oficial de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, y del programa Mecenazgo, a través del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. También ponen su granito de arena: la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), BBVA, Discovery Channel, Dubin & Asociados, Henkel, IES Abroad, John Foss, Naturgy, Salesforce, Peluffo, Mente Argentina, Editorial Vértice y Banco Credicop. 

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