Día internacional del beso: un desafío durante la pandemia

Cada 13 de abril se celebra el Día Internacional del beso. Este año con un desafío llamado Coronavirus. Entra a la nota y conoce la historia del beso más largo del mundo.

El Día Internacional del beso surgió para conmemorar el beso más largo de la historia. Se trata de una pareja tailandesa que obtuvo el récord de 58 horas de duración. Y este año se festeja de una manera diferente, más distante y sin contacto.

Los besos forman parte de la vida cotidiana de las personas. Dicen que ayuda a mitigar el dolor, refuerza el sistema inmunitario y libera endorfinas. También los expertos declaran que los besos ejercitan 30 músculos faciales, activan el riesgo sanguíneo del rostro, disminuyen el colesterol y ayudan a reducir la presión arterial al aumentar los latidos de forma saludable. En estos tiempos los besos no se dan ni se reciben. Ni besos de amigos, de cariño, besos dulces de abuelos, besos apasionados, nada.

Para hablar un poco de historia nos preguntamos porque se celebra un 13 de abril. El beso más largo tuvo lugar en Tailandia en 2011 para festejar el Día de San Valentín. Una pareja participo en un concurso en ese país y aquel beso duró 46 horas, 24 minutos y 9 segundos.

En 2013 la misma pareja rompió su propio récord al darse un beso: 58 horas, 35 minutos y 58 segundos. Ekkachai y Laksana Tiranarat recibieron un premio de 2.500 euros y dos anillos de diamantes.

Cada año muchos países celebran e invitan a los demás a festejar con el objetivo de tratar de dar el beso más largo. Dada las circunstancias, este año se vive de una manera particular, distinta, incómoda y con un obstáculo, el Covid-19.